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Heridas de la Infancia

Pueden definirse como experiencias emocionales negativas o traumáticas que se experimentan durante la niñez y que pueden tener un impacto profundo y duradero en la vida adulta.  Estas heridas pueden surgir a partir de diferentes situaciones, como la falta de atención o cuidado por parte de los padres, abusos (físicos, emocionales, sexuales), rechazo, abandono, críticas excesivas, y otras formas de trato que dejan marcas emocionales. Algunas de las heridas de la infancia más comunes y sus posibles efectos: 1. Herida de Abandono Relacionada con la falta de presencia emocional o física de los padres o cuidadores, separación o divorcio de los padres, muerte de un ser querido. Puede generar temor a ser abandonado, dependencia emocional, dificultad para establecer y mantener relaciones estables, sentimiento de vacío. 2. Herida de Rechazo Rechazo por parte de los padres, ser objeto de bullying o acoso en la escuela, experiencias de discriminación. Tiene como consecuencia baja autoestima, ...

NIÑOS EMOCIONALMENTE DESNUTRIDOS

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CUANDO UN NIÑO NO ES SUFICIENTEMENTE NUTRIDO EMOCIONALMENTE DURANTE LA INFANCIA, DE ADULTO VA A SEGUIR NECESITANDO ESO QUE PIDIÓ, AUNQUE MODIFICARÁ EL MODO EN QUE FORMULARÁ EL PEDIDO. Si hemos atravesado nuestra infancia poco amparados o poco protegidos, haciendo grandes esfuerzos para sobre adaptarnos, es posible que en la actualidad entremos en competencia con los niños desde el hambre emocional. Grandes y pequeños nos pelearemos por un trozo de mirada, quejándonos de que nuestros hijos “están terribles”, son muy “demandantes”, estamos hartos de que “se enfermen”, o que “no respeten a los mayores”. Nos parece inaceptable que abandonen la escuela o que se droguen o que no coman o que se escapen o que tengan sexo sin protegerse.  Cuando un niño no es suficientemente nutrido emocionalmente durante la infancia, va a seguir necesitando eso que pidió , aunque modificará el modo en que formulará el pedido. La edad no calma la sed. La edad sólo disfraza las necesidades pr...