Cómo despedirse de un hijo no nacido
Han pasado algo más de tres meses desde que mi bebé se marchó . Pienso mucho en él, aunque cada vez con más sonrisas y menos lágrimas. ¿Por qué un ritual de despedida? Un ritual en sí mismo es sanador . Es como una ayuda extra para superar las emociones que acompañan a la pérdida. Cuando estás embarazada y de repente dejas de estarlo , te queda una sensación de confusión enorme; ¿ya está?, ¿ya no estoy embarazada?, ¿qué le pasaba a mi bebé?, ¿por qué ha ocurrido esto?, ¿y ahora qué?, ¿he hecho algo mal?... Son muchas las preguntas, los miedos, la culpa que se amontonan en tu cabeza como una bola de nieve que no para de crecer. De repente todo ese mapa dibujado de un futuro próximo (bordado con ilusiones, emociones, deseos), se borra de un plumazo, como si nada. Y eso hay que encajarlo, y digerirlo. Los expertos dicen que cuando se produce una pérdida , nuestro cerebro debe procesar mucha información en muy poco tiempo, lo que suele...